Ya casi va a llover. Tengo mucho frío y estoy horriblemente triste. La incertidumbre crece y termina por derrumbarme, la impresión que me produce pensar en el futuro me horroriza terriblemente. Creo que nunca en mi vida estuve en un época semejante de pánico. Antes todo era sencillo, lineal y lejano. Ahora se que aspiro a millónes de cosas pero de seguro no tengo ni la formación ni el temperamento para conseguirlas. A 6 meses de cumplir los 20 años, y acepto que suena terriblemente ridículo, me siento como un viejo. Pero verán, esto tiene una explicación: En mi profesión se valora mucho ser jóven. Entre más jóven se sea y más cosas se hayan recorrido, el prestigio, la satisfacción y las posibilidades aumentan. Yo me adentro en un cambio de rumbo radical y tremendamente necesario, que, en cierto sentido me deja una vez más en ceros.
La verdad no me siento encaminado en lo absoluto, no se que quiero hacer con mi vida profesional mas allá de la ambigüedad de "ser músico". Las cosas que se que hago bien me decepcionan a cada segundo. Me siento apilando millones de composiciones que jamás verán la luz. Se que quiero ir más allá, pero no sé hacia dónde. Se que quiero encontrar de la vida mucho más, daría lo que fuera por vivir una vida extraordinaria, pero ese sueño cada vez se apaga más. No vivo en un mundo de pura imaginación, como escuchaba ayer en una hermosísima canción de un musical cuyo remake está de moda por estos días. Quisiera ser uno de esos héroes maravillosos, de esos soñadores que van por lo que quieren y lo consiguen de una u otra forma. Una de esas personas con una convicción tan enorme que, sin importar las adversidades, conquistan todo lo que se proponen. Tengo millónes de buenas ideas, pero una incapacidad patológica de llevarlas a cabo, más allá de simples maquetas con una enorme repercusión en mi salud mental. Me resulta muy dificil trascender esa privacidad mental. Esa incapacidad que radica en una intolerancia absoluta al fracaso, tan enorme que elimina incluso la fase de intentar las cosas, de intentar hacer algo.
El mundo en el que me muevo me entristece mucho. Es el mundo de las ilusiónes rotas, es el mundo de las emociones pasajeras, que solo muy muy pocos conquistan. Es un mundo de azares y vanalidades, de concesiónes y vanidades, del que quisiera alejarme a millónes de kilometros (tanto cómo quisiera penetrarlo para transformarlo de arriba a abajo). Mas sin embargo una parte de mi ni siquiera toma el riesgo. Creo que la sola idea de luchar por las cosas en las que creo se reduce a dar brazadas contra una corriente que se acerca a mi con una fuerza imparable. Una fuerza que no podría vencer solo, y que definitivamente me dejaría destrozado, de no lograr vencerla.
Quisiera poder llevar a cabo todos mis sueños, pero me da pánico dar el primer paso.

Está bien tener sueños.
Yo te contaré algunos de los míos.
Soy atleta, siempre lo he sido. No recuerdo no haber corrido. Hay algo en la carrera que me fascina, me droga... lo necesito. Desde hace muchos años me he preguntado por las razones de esta pasión.
En una época muy remota la razón era simplemente llegar a campeón olímpico. Estaba seguro de que lo podía conseguir. No importaban mis aptitudes para la carrera, bastaba con tener fe y trabajar duro. No es necesario explicar que el tiempo fue acotando la dimensión de mis ambiciones: poco a poco fui pasando a desear la gloria nacional, autonómica, provincial, local...
Cuando todos estos objetivos se demostraron inalcanzables para mí pensé que la razón que me movía a correr era la simple superación personal, la mejora constante de mis marcas.
Luego llegó un momento en que la edad me fue impidiendo esa mejora, y la fecha de mis récords se fue retrasando cada vez más en la noche de los calendarios (para que te orientes, mi mejor época fue la de los inicios de los noventa).
Nunca, a pesar de todo, disminuyeron las ganas de correr ni el gusto por la carrera. Entonces pensé que la razón de todo era el bienestar personal, sentirme a gusto conmigo mismo. Esto me convenció durante algún tiempo más. Hasta que inevitablemente llegaron las lesiones, los quirófanos, las penosas rehabilitaciones, las amenazas de artrosis, las tendinitis crónicas.
Hoy por hoy sigo en la brecha. Soy más precavido, me cuido bastante para evitar problemas. Como habrás adivinado nunca me gané la vida con el atletismo, nunca he ganado ninguna carrera, nunca apareció mi nombre en ningún periódico... Pero también habrás adivinado (espero) que nunca he dejado de disfrutar corriendo. Me sigue gustando como el primer día. Y si volviera a tener los siete años del día que participé en la primera carrera, aún sabiendo que no me esperaba ningún título olímpico, me volvería a lanzar hacia la meta con toda la fuerza de mi alma.
Tú eres músico como yo atleta. Intuyo que amas la música y la composición como yo la carrera. Dedícate a ella con pasión y con gusto. Los resultados ya se verán. Llegarán o no (ojalá sí, en tu caso). Tal vez tengas que ganarte la vida de otra manera. Bueno, piensa que una cosa es como te ganas la vida y otra distinta es lo que eres, lo que amas. Y disfruta.
Por cierto, después de todo, creo que sé por qué he corrido durante todos estos años. La razón era muy simple: porque no sé volar.
Un saludo.
te entiendo mi hermano. Como hablamos, el paso mas importante es como saber hacia donde quiere uno ir... venderse o rebuscar. Complejisimo
Alguna vez que hablamos lo escuché tan seguro de lo que quiere con su música que me gustaría poder tener esa versión optimista y luchadora suya aquí al lado mio para que me diera el discurso que me dió regañandome por ser un viejo perdedor y sin ilusiones.
if you are bleeding...undo
Soñar no cuesta nada, y hacer esos sueños realidad lo cuesta todo. Y quisiera uno tener en sus manos la fortuna (tanto material, como emocional e intelectual) para poder intentar... para intentar sueño tras sueño tras sueño...
Si un hombre logra convertirse en el hombre que soño, entonces no necesita nada mas en el mundo... GO FOR IT
Alguien importante me dijo que uno nuca debe llegar a viejo y darse cuenta que no hizo nada para intentar ser feliz.
Tu mismo incluso me has aconsejado miles de veces que intente las cosas.Eres más fuerte de lo que crees Andy. La corriente que te asusta tanto no te destrozaría.Como dice ella, go for it.
POer aqui conociendo la nueva sucursal... un saludo...
Que bonito blog el suyo. Estoy esperando mas.
Y, Andres, 20 años no son nada.
"Recuerda que un guerrero no detiene jamás su marcha"............. con todo y lo cliché que parezca, aquí estaré siempre......
dos palabras: crisis de los 20
viejo, ud ya dio el primer paso, de ahora en adelante todo es bajada... tout va bien
marica yo cumplo 20 en una semana....que gonorreaaaa
"Quisiera poder llevar a cabo todos mis sueños, pero me da pánico dar el primer paso."
Don't leave your heart in Fontibón.
Your soul will not remain in Usme.
Not even in Cedritos you belong.
Just try one small jump...
One jump in the morning,
and leave Chapinero behind;
one heart jump in the evening,
no chain ties you to the ground today.
Y si lo quiere cambiar, pues lo cambia y ya.
Lo chévere de dar un salto es que uno pasa por encima de lo que creía que era.
Al fin y al cabo lo que conocemos de nosotros mismos no es sino una interpretación, una abstracción, de lo real. El fondo mismo de la mente sigue siendo una incógnita, chino. Y eso es muy bueno.
Mucha suerte, gracias por sorprenderme, no esperaba encontrar unas letras tan cercanas a como me siento últimamente
Un beso